martes, 25 de marzo de 2014

En casa: dieta líquida post operatoria

El primer día en casa fue de adaptación, soportar el drenaje colgando, intentar pasar el líquido, tragar el antibiotico inmundo, pero aunque no lo crean, cada día que pasa uno nota la mejoría. Es raro, pero todo duele menos, el líquido pasa mejor... y el antibiótico sigue siendo un asco!
Agua, "bebidas deportivas", té, té con leche, yogurth bebible extra calcio, gelatina y el famoso caldo colado, esa es la base de nuestra supervivencia, y parece mentira, pero comer dos cucharaditas de gelatina es todo un trabajo. 
El día se pasa entre tomar líquido cada 10 minutos, anotar cuanto sale del drenaje, limpiarse los puntos, etc.
Cuando estás en el primer día parece que todo se va a extender hasta el infinito y más allá y que el primer puré de zapallo va a llegar con la primavera, pero finalmente los días pasan pronto y llegás a la semana de operado y... viene la consulta...
Fue la peor noche, por fin al día siguiente me iban a sacar el drenaje, odiado apéndice plástico, pero el miedo al dolor me llevaba la ansiedad al tope. El dolor de panza era de nervios, no por la cirugía, y llegó el Doc. Me hizo una seriada (pero no tomé el vaso gigante de contraste de la primera, sino un jarabe, unos traguitos) y todo dio ok, así que ahí mismo me dijo que iba a sacar el drenaje, 1,2,3, listo! sentí una sensación rara, y ...nada más!!! cero dolor (tanto miedo al pepe).
Soy otra, fue una liberación, me sigue doliendo un poco la espalda, un poco el abdomen, pero estoy muuucho mejor, y de ánimo también.
Estos días en los que sigo la dieta líquida son fáciles por un lado (siento saciedad inmediata) y difíciles (porque al ver u oler alguna comida rica se despierta el "hambre psicológica" que no nos sacaron con el pedazo de estómago que se descartó). Hay días en los que puedo compartir la mesa con la familia y otros que no. Hasta llegué a cocinar empanadas con mi mamá y no tuve problema, pero como les digo, hay días y días y aunque no se note, el esfuerzo es grosso, como dice la canción "El témpano" de Abonizio: "la lucha es de igual a igual contra uno mismo, y eso es ganarla".
Tengo la certeza de que todo ahora es para mejor, cada día que pase, cada pequeña batalla ganada, cada kilo abajo. Vale la pena el esfuerzo, de a poco se notan los cambios. Cinco menos desde la cirugía, suman 17 en total, qué más se puede pedir, no??

5 comentarios:

Unknown dijo...
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Unknown dijo...

Bien ahí Vero!! Me alegro mucho de tus progresos y me muero de ansiedad por ver los míos!! Abrazo grossa y gracias por compartir tus experiencias!!

Juli dijo...

Hola Veronica. Llegue a tu blog por una pagina de facebook que leo pero a la cual no estoy unida. Supongo que no termino de aceptar que se viene este cambio en mi vida. No lo creo. Estoy en la etapa de analisis. Estoy decidida, pero el miedo me paraliza un poco. Leer que hablas de eso me hace mejor. Ver que pasaste por las mismas cosas que yo, al igual que tantos. Sentir, al leer tus palabras, que no solo cambia el cuerpo sino la cabeza. Voy a seguir tu historia por aca, porque espero que tambien sea la mia en un tiempo. Tengo 24 años, y peso 110 kilos midiendo 1,50m. Toda mi vida fui, como vos decis, "la gorda" para los giles de todos lados. Hoy estoy decidida a que eso cambie. Y esto feliz d tomar la desicion ahora, con la edad que tengo. Te mando fuerzas, cariños, no se. Leer tu historia me hace sentir como si te conociera, me dan ganas de que las cosas te salgan mas que bien porque se lo que pasaste. Te agradezco infinitamente por compartir, por responder esas preguntas que no me animo a preguntar, por acompañar desde tu experiencia lo que estoy pasando y pasare.
Gracias. Y Exitos!

Veronikita dijo...

Gracias Vivi, vas a ver que rápido pasa todo!!! Ya sabés que somos un montón de locas bariátricas que te vamos a hacer el aguante!

Veronikita dijo...

Juli, tengo 10 años más que vos, y si esta posibilidad se me hubiese dado a los 24 años, con miedo y todo lo hubiese hecho igual. Es cierto, no es mágico, requiere mucha fuerza de voluntad, pero vas a estar rodeada de gente que te comprende. Todos llegamos con historias similares, y por fin tenemos la oportunidad de cambiar, para estar más saludables y claro, de la mano viene una dosis de autoestima que ni te imaginás. No aflojes Juli y cualquier cosa escribime en FB. Un abrazo gigante